Mujeres fáciles, difíciles e imposibles.

14 01 2008

Que tan fácil crees que sea conquistar a una mujer???

Ya se que categorizar a cualquier ente humana de manera formal requiere de análisis, estudios y mucha investigación; tal vez requiere de ciertas credenciales, ser psicólogo, sociólogo o simplemente muy pretencioso (tipo Nietzsche o Freud), afortunadamente mi única intención es proveer un método poco menos que científico para aprender a categorizar una conquista en potencia que aunque no facilite la conquista en sí, al menos permita saber que tan en el hoyo está uno.

Antes de que cualquier persona se sienta ofendida por los nombres de las categorías tenga en cuenta que no considero capacidades o aptitudes de fémina alguna, es decir cada mujer entra en alguna de estas categoría por relación directa al hombre que las pretende, cada mujer pertenece a estas tres categorías a la vez y puede ser fácil para un hombre en específico pero para otros tantos simplemente es imposible.

Bueno ya que pedí disculpas por adelantado (cualquier hombre en sus cabales sabe que es un paso necesario en cualquier tema relacionado con las mujeres :P)  dejen les explico un poco como funciona esto de las categorías.
Primero hay que conocer a la chica, bueno, si el tipo es todo un viejo lobo de mar talvez solo requiera verla de reojo para tener los elementos suficientes para proceder a la categorización. Uno debe de tener una idea de los gustos de la chava, si es del tipo introvertida, desmadrosa, intelectualoide, alternativa, ni fu ni fa, etc.
Después se debe de tener un canal de comunicación con ella, aunque sea del tipo “que no tienes a alguien más a quien chingar?!?!” o “equis weee!!”, y talvez alguna interacción verbal que permita descubrir más a fondo sus aficiones.
Para poder hacer un juicio sobre el tipo de mujer al que uno se enfrenta es fundamental conocer sus traumas actuales, que si estuvo enamorada la mitad de su vida de un wey tan idiota que jamás le llegó, que si su exnovio le puso el cuerno con sus tres hermanas a la vez (si pasa, solo que no a los hombres mortales como nosotros) o que simplemente es una chava enamorada del amor…
Ahora, el conocimiento de la mujer en cuestión muy pocas veces es un factor determinante en la categorización; en un ejemplo cualquiera una mujer va a ser fácil o difícil para un hombre aún antes de conocerse, ya que depende más bien de las características intrínsecas y habilidades aprendidas y heredadas del wey.
Chale, antes de que se vuelva un tratado regresemos a lo que una vez Macario le dijo a Chencha, “a lo que te truje…’”

- Mujeres fáciles: OK, no hay mujer fácil pero perdí mi libro de sinónimos y no supe como ponerle a la categoría.
Cuando conoces a una mujer, puede que tengas un plan de acción y con las mujeres que entran en esta categoría ese plan es prodigiosamente exacto, inmediatamente sabes que hacer, sabes a donde llevarla y a donde NO. Tienes un aproximado del contenido y número de pasos necesarios para que la relación florezca.
La plática suele ser fluida y las transiciones entre los grados de confianza se dan de manera bastante “smooth”. El romper el hielo no necesitará de interminables horas de desarrollo del “libro de chistes” para los momentos incómodos.
El hombre sabrá que cuando diga alguna estupidez solo necesitará de un chocolate (lo menciono como elemento meramente simbólico) para limpiar el agravio.
Vaya! la planeación de un método de conquista también llamado “manual” podrá ser realizado sin demasiado dolor de cabeza.
Y finalmente se podrá tener cierto grado de confianza de que se llegará a buenos términos con la chava.

- Mujeres difíciles: A veces es complicado distinguir si una mujer será fácil o difícil (ok, la mayoría de veces), sobre todo porque en muchos casos se cumplen los requisitos de la categoría anterior, con la diferencia que los requisitos a cumplir necesitarán de un grado mucho mayor de esfuerzo y tiempo, o tal vez porque estos requisitos escapan de cierta manera las capacidades del hombre. Por ejemplo, puede darse el caso que a priori se sepa que la chava desfallece al escuchar la por demás compleja propuesta existencialista de Sastre, siendo que el pretendiente difícilmente lee los señalamientos de tránsito.
En este caso los momentos incómodos están a la orden del día, prácticamente cualquier comentario puede arruinar los esfuerzos de toda la semana. El nerviosismo es cuantiosamente mayor y la pendejez en el galanteo florece como “ambulantes” en el centro.
Difícilmente se reconocen las oportunidades y el hombre se pregunta a cada momento “ahora la abrazo, le sonrío, asiento como si la hubiera escuchado, le robo un beso o de plano le pregunto que si en su casa o en la mía?!?!?”.
El índice de seguridad del hombre llega a cero en fracción de segundos y la capacidad para distinguir el ridículo social en el que está inmiscuido también.
Dependiendo de la habilidad de observación del hombre, este podrá pensar que su prospecto se encuentra en la categoría anterior y tendrá un sentido de la seguridad estúpida que solo le traerá más frustraciones al final.
El hombre inteligente que se encuentre en esta situación desistirá inmediatamente, el necio o enamorado (que es lo mismo) tendrá que preparase a gastar grandes cantidades de dinero, tiempo, sueño y claro, orgullo en el oscuro ritual del “perdooonaaaaame!!!”
Definitivamente el porcentaje de éxito en estos casos es mínimo.

- Mujeres imposibles: Esta es sencilla de explicar, simplemente toda aquella mujer con la que el hombre, jamás, ni en sus mejores sueños, ni con chochos, ni con cirugía reconstructiva completa, ni con toda el “poder político” del buen PEJE logrará llegar a “buenos términos”.
Desafortunadamente para el hombre en esta batalla le será prácticamente imposible reconocer que ha caído en esta categoría y tal vez viva toda su vida auto-convenciéndose que “no es que sea imposible, solo es muy difícil”, “es cosa de agarrarle el modo”, “dale tiempo al tiempo y vas a ver como si se da” o cosas por el estilo.

Ni modo así es esto de las gelatinas, a veces cuajan, otras tantas na’mas no y a veces no se tienen ni los ingredientes necesarios pa’ prepararlas.

PD: Cabe resaltar que utilice fielmente el método socrático para el desarrollo de estos planteamientos… estaría chido que una mujer hiciera el de los hombres no???.

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3 respuestas

18 10 2009
pablo

pero no me estás ayudando ni mi.erda

28 02 2010
Alejandro

Lo mejor es encontrar a la mujer de tu vida, casarte y formar una familia. Lo demás es hacer el chorra.

19 12 2011
Angie

jajajaaj!! ay qué gracioso!!

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